¿Qué puede hacer un simple vaso de agua por ti?

¿Qué puede hacer un simple vaso de agua por ti?

Imagina por un momento que sostienes ante ti un vaso lleno de agua.

No, no voy a preguntarte si ves el vaso medio lleno o medio vacío, no va hoy por ahí la cosa.

Simplemente quiero que te dejes llevar por las sensaciones.

¿Cuánto crees que puede pesar este vaso? ¿200 gr? ¿300 gr?

Prueba por un momento a estirar el vaso o intenta realizar alguna actividad sin soltar el vaso de la mano.

¿Qué ocurre? ¿Cómo te sientes?

Posiblemente te habrás dado cuenta que lo poco que pesa el vaso, está impidiendo que puedas ser eficaz, productivo y además, molesta.

Pero ¿qué ocurre si sostienes el vaso por más tiempo?

Realmente el brazo se empieza a agarrotar y cada vez estás más pendiente de la molestia que sientes en el brazo, que en el resto de cosas. Simplemente te centras en el problema, pero no te centras en el resto de actividades que realizas.

Vamos más allá.

¿Qué ocurriría si pudiésemos estar un día, una semana, un mes, un año o incluso varios años sosteniendo el vaso?

Efectivamente, llegaría un momento en que sería insoportable. El dolor que tendríamos en el brazo y el agarrotamiento, no nos dejaría centrarnos en nada más y lo único que existiría en nuestra vida, sería ese dolor.

Imagina ahora esta misma situación en una empresa. Supón que tú eres una empresa y te encuentras en esta misma situación.

¿Qué ocurre ahora?

Que como sólo estás centrado en el problema, eres incapaz de encontrar soluciones, sólo ves dolor. Además has perdido toda operatividad, con lo que únicamente consigues falta de productividad, ineficacia y no consigues que todo funcione al unísono.

¿Te suena esto de algo?

Podemos echarle la culpa a la crisis, a los clientes, al mercado, a lo que tú quieras, pero…

¿Te has parado a pensar si estás sosteniendo un vaso lleno de agua durante mucho tiempo?

En la mayoría de ocasiones somos nosotros mismos esos vasos de agua que no nos dejan avanzar. Somos nosotros mismos los que provocamos los problemas, aunque sea de manera inconsciente, pero ocurre.

Una vez tomas conciencia de ese vaso de agua, empiezas a tomar decisiones para deshacerte de aquello que no te deja avanzar y comienzas a encontrar soluciones a algo que, simplemente, parecía imposible.

¿Tienes vasos llenos de agua? ¿Quieres aprender a deshacerte de ellos?

Pregúntame cómo. Yo te puedo ayudar.

Gracias por leerme, gracias por estar ahí.

Francisco

F. J. Comes

Coach, conferenciante, formador y autor. Me gusta definirme como "Arquitecto de Sueños". Ayudo a las personas a diseñar sus sueños y guiarles en su camino para hacerlos realidad, a nivel personal y profesional.
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